Qué buscamos en una guía
Una guía debe responder a una pregunta práctica, explicar su alcance y facilitar un siguiente paso. Organizamos la información por temas y capítulos y distinguimos un recurso general de un procedimiento que depende de un país, organismo o fecha.
No convertimos una situación personal en un diagnóstico o una recomendación individual. En salud y cuidados animales, el contenido es educativo; en trámites y derechos, el territorio y la fuente competente forman parte de la explicación.
Automatización y responsabilidad editorial
El proceso utiliza automatización e IA para descubrir documentación, planificar, redactar y comprobar las versiones. Las tareas de redacción y comprobación están separadas y un contenido apto puede publicarse sin una aprobación humana individual.
La entidad editora conserva la responsabilidad del proyecto. Una revisión automática no equivale a una evaluación clínica, jurídica, financiera o veterinaria por una persona profesional. Los modelos pueden interpretar mal una fuente o producir información incorrecta; por eso se conserva evidencia y se facilita comunicar errores.
Documentación, evidencia y atribución
Linkses facilita descubrir y leer documentación. La fuente de una afirmación es el documento original, no el buscador ni la respuesta de un modelo. Priorizamos organismos competentes, documentación oficial, instituciones y entidades especializadas según la pregunta.
Conservamos el texto recuperado, su fecha de consulta y la relación entre afirmaciones, documentos y versiones. Los artículos muestran enlaces a las fuentes y sus fechas. Una fuente debe ser pertinente para la afirmación y el territorio; enlazarla no prueba por sí solo todas las frases de una guía.
Condiciones de publicación
La versión debe superar controles de estructura, fuentes, evidencia, territorio, cifras, alcance y recursos visuales, además de una comprobación independiente mediante IA. Una puntuación global o un objetivo diario no compensan un control obligatorio fallido.
Un trabajo puede corregirse, aplazarse, descartarse o suspenderse. Si una fuente no se puede comprobar, se buscan alternativas o se detiene el trabajo. Los controles reducen errores; no certifican exactitud absoluta ni sustituyen la consulta de las fuentes por quien vaya a tomar una decisión.
Imágenes, ejemplos y herramientas
Las fotografías de archivo se identifican como ilustraciones y conservan proveedor, autor y condiciones de uso. No representan necesariamente a las personas o situaciones descritas. Las ilustraciones conceptuales y los ejemplos hipotéticos se identifican como tales.
Los gráficos numéricos y las calculadoras utilizan datos y fórmulas programadas. Cada herramienta explica sus supuestos y límites. Tus valores y notas se procesan en el navegador y no se utilizan como documentación de nuevos artículos.
Publicación, actualización y comprobación
Publicación identifica la primera aparición de la guía. Actualización refleja un cambio sustancial del contenido. Comprobación indica la revisión automática del texto o sus fuentes y puede no producir cambios.
No cambiamos la fecha de actualización para presentar como nueva una comprobación sin modificaciones. Las versiones y sus notas permiten seguir las revisiones. La política de correcciones explica qué ocurre cuando se detecta una información poco fiable.
Países, traducciones y correcciones
Una traducción no adapta automáticamente un trámite o un derecho a otro país. El selector determina el idioma y la búsqueda permite filtrar por territorio. Una versión lingüística debe estar completa antes de activarse públicamente.
Puedes valorar la utilidad de una guía o enviar una corrección con su URL y evidencia pública. La recepción de una propuesta no implica publicarla automáticamente. La revisión atiende al alcance, la vigencia y la seguridad del contenido.
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